La automatización y la IA transformarán la manufactura para 2030
Los fabricantes de todo el mundo se están preparando para una revolución tecnológica, esperando que la adopción de la automatización y la IA se más que duplique en los próximos cinco años. Según una encuesta de PwC a 443 ejecutivos industriales, la mediana de adopción de tecnología avanzada en las operaciones se proyecta que aumente del 26% actual al 68% para 2030.
Este crecimiento señala un cambio más allá de las iniciativas tradicionales de “fábrica inteligente”, extendiéndose al diseño y desarrollo de productos e incluso a las operaciones administrativas. Como ingeniero de automatización, veo esto como una oportunidad clara para reinventar cómo las máquinas y los sistemas digitales colaboran a lo largo de toda la cadena de valor.
Producción y diseño lideran el camino
Hoy en día, el uso más intensivo de tecnologías avanzadas ocurre en producción/operaciones y diseño/desarrollo de productos. Sin embargo, PwC señala que la adopción en funciones de apoyo empresarial, como finanzas y recursos humanos, se espera que se cuadruplique para 2030.
Esta ampliación indica que la automatización ya no está aislada, sino que se está convirtiendo en una capacidad a nivel empresarial. Desde mi perspectiva, esta tendencia enfatiza la necesidad de soluciones digitales integradas que conecten la tecnología operativa (OT) y la tecnología de la información (IT), creando un ecosistema verdaderamente conectado.
La ventaja “preparada para el futuro”
No todos los fabricantes parten del mismo punto de partida. Las empresas que cuentan con integridad de datos sólida, equipos capacitados y sistemas unificados están posicionadas para obtener ganancias exponenciales. Por el contrario, aquellas con datos fragmentados, brechas de habilidades o sistemas obsoletos corren el riesgo de quedarse atrás.
La ventaja competitiva cambiará de simplemente poseer herramientas avanzadas a orquestarlas eficazmente en toda la empresa. En la práctica, esto significa combinar IA, robótica y gemelos digitales de maneras que optimicen activamente los procesos en tiempo real, un desafío y oportunidad que encuentro particularmente emocionante.
Expansión de la automatización a lo largo de la cadena de valor
PWC predice que los procesos altamente automatizados casi se triplicarán para 2030, abarcando investigación y desarrollo, oficinas frontales y traseras, y plantas de producción. Las empresas avanzan hacia la ingeniería apoyada por IA, el desarrollo impulsado por simulación y tecnologías avanzadas de sensores.
Desde mi punto de vista, este es el aspecto más transformador: los fabricantes están evolucionando de “productores de equipos” a “proveedores integrados de soluciones”, ofreciendo una combinación de hardware, software, análisis de datos y servicios. Esta transición requiere no solo actualizaciones tecnológicas sino también asociaciones estratégicas en el ecosistema.
Más allá de los productos: ingresos por soluciones integradas
Los fabricantes líderes están reinventando sus modelos de negocio. Empresas como Deere & Co. están ampliando sus ofertas desde maquinaria hacia plataformas digitales que permiten la toma de decisiones basada en datos para los agricultores. PwC informa que para 2030, el 44% de los ingresos de los fabricantes industriales podría provenir de fuera de las líneas tradicionales de productos, enfocándose en tecnología, defensa, educación y soluciones energéticas.
En mi experiencia, tales transformaciones exigen un cambio de mentalidad: el éxito radica en crear soluciones completas para el ciclo de vida, desde mantenimiento predictivo hasta servicios de optimización, apoyados tanto por IA como por la experiencia humana.
Preparación de la fuerza laboral: el factor crítico de éxito
La tecnología por sí sola no garantiza el éxito. La preparación de la fuerza laboral es fundamental. Los fabricantes que fomentan una cultura de experimentación, ofrecen oportunidades sólidas de capacitación y comunican claramente los cambios de roles tienen muchas más probabilidades de lograr resultados medibles.
Como profesional de la automatización industrial, enfatizo que las organizaciones más visionarias integran las capacidades humanas y de las máquinas de manera fluida. Las estrategias de automatización deben priorizar a las personas tanto como a la tecnología.
